Recreamos la cocina como un espacio educativo lleno de sazón, de abrigo y de protección, que provee al hogar de la familia educativa ingredientes como sal, aceite, hortalizas, especies, cereales, proteínas y frutos, enriquecidos con el calor, el agua, los vientos y la tierra de la granja, resaltando sabores y texturas que nos ayudan a llevar a cabo nuestra tarea: Ofrecer una adecuada alimentación y despertar dentro de la comunidad, el entendimiento de que una sana alimentación apoya el armónico desarrollo del ser humano.
La selección de proveedores con cultivos orgánicos es nuestra meta, e invitamos a los padres que cuentan con este tipo de cultivos a que los suministren y se hagan partícipes de este compromiso con nuestros hijos, y así poder ofrecer día a día, mejores alimentos.